Consejos

I – Practica todos los días ¿No tienes tiempo? ¡Claro que sí! Por ejemplo, puedes levantarte un poco más temprano cada día y comenzar el día con un monólogo de 10 minutos en francés.

II – Si tu entusiasmo flaquea, no fuerces, no renuncies, simplemente cambia. Ejemplo: ¿Estás aprendiendo francés y ya no aguantas más leer artículos y mirar en el diccionario? Toma un descanso escuchando una canción francófona que te guste.

III – No aprendas palabras aisladas. No las dejes nunca solas. Es mejor aprender directamente grupos de palabras o frases.

IV – Anota los elementos de oraciones en el margen de los textos que lees. Estos serán elementos completos que podrás reutilizar al hablar o durante un texto escrito.

V – Cuando estés cansado, usa el entretenimiento para moverte, siempre puedes practicar lingüísticamente: por ejemplo, traducir un anuncio en el autobús.

VI – Memoriza sólo el contenido que haya sido corregido por un profesor.

VII – Memoriza expresiones idiomáticas en la primera persona del singular. Este hábito tiene dos ventajas: no equivocarse al tomar nota y hacer que la expresión sea fácil de usar más adelante.

VIII – ¡Convencete de que se te dan bien los idiomas! Cuando algo no funciona, es que el conocimiento se está construyendo, se está abriendo camino y se está estableciendo.

IX – No temas cometer errores, habla. Habla pidiendo a tu interlocutor que te corrija. Dile que aprecias ser corregido, que no te molestarás.

X – Una lengua extranjera es un castillo. Debe ser atacado por todas partes, y con todas las armas: radio, conversaciones, manuales, cine, periódicos, televisión, radio.

¡Si te atreves, leelos aquí en francés!

Publicités